jueves, 17 de enero de 2008

Carta a un defenestrado

Amigo defenestrado,

Te digo amigo aunque no lo has sido nunca, ni creo que lo vayas a ser. Tampoco te digo querido porque no sé cuál de los dos términos está más defenestrado (como tú), si "amigo", o "querido". El término "defenestrado" quizá sea también una exageración, pues no te quedas en la calle, y se podría decir que estás en una "plaza de primera", si no fuese porque odio los toros.

Te escribo porque he visto, oído y leído lo que te ha ocurrido con las gentes de tu partido alado. A mi nunca me engañaste, sé que en el fondo eres como ellos, pero siempre tuviste más inteligencia que ellos y has sabido mostrarte como persona cabal, moderada y "de centro". Tú, todo un triunfador allá donde se presenta, con tus mayorías absolutas, un fundador de tu partido "que llevó los estatutos en mano al Ministerio", como te gusta decir, y que siempre te has postulado (y no lo has ocultado) como futuro presidente del gobierno y de tu partido.

Y resulta que te humillan. Tus compañeros, gente que se supone confiaba en tí, aunque nunca les gustase la imagen que proyectabas y tus formas. Y lo hacen a conciencia, delante de tu máximo rival político (quién te lo iba a decir, dentro de tu propio partido). En ese momento os quitásteis vuestras caretas, y vuestras ansias de poder se mostraron en todo su esplendor. Me gustaría saber qué estaba pasando por la cabeza de "tu" Presidente, viendo esa lucha de poder por las migajas de su sucesión, viendo como todavía estaba vivo pero los buitres ya se peleaban por sus restos. Amén de sentirse más que nunca una marioneta, un muñeco cualquiera de ventríluoco en manos del amo, el cual no se ha pronunciado al respecto, aunque no hace falta, pues ya sabemos su parecer sobre este tema.

Sólo quería decirte que, al contrario de sentir tristeza, como mucha gente (que además no te vota), siento alegría (Como el talibán de Radio Bonete, mal que me pese). Alegría de que sea así, de que corten la cabeza visible del supuesto "centrismo" y se muestren como lo que son, la extrema derecha. También me alegro de que hayáis mostrado al país esas maneras del "poder al precio que sea", pero sobre todo de que por ello vayáis a perder ese voto indeciso. Y aunque no eres mi amigo ni me gustas, me alegro por tí ( supongo que será por ese toque simpático que intentas mostrar siempre en Caiga quien Caiga), porque la mierda que se va a comer tu partido en las elecciones no te va a salpicar a ti, si no a la famosa Banda de los Cuatro y sus Dos Supernenas castizas.

En cuanto a Madrid, te pediría que no haya ni faraones ni fruteras de manzanas y peras (mejor revueltas que juntas) con consorte melenudo, aunque ya sé que es mucho pedir. Quizá te sea más factible formar tu propio partido.


Sin afecto,
Hastiado

No hay comentarios: