La Historia es cíclica, los eventos se repiten, y lamentablemente suelen ser siempre los más fatales para la Humanidad. Veo estos días alguna reseña (pues parece que no interesa mucho) a la penúltima acción del genocidio sionista contra los palestinos, cerrar el acceso a la franja de Gaza, lo que no permite que llegue gasolina, electricidad, ayuda humanitaria, etc...
Dejando de lado quién tiene o no la razón en un problema que cada vez se enquista más, acciones como éstas recuerdan cada vez más al régimen de Hitler, por la dureza y crueldad del Gobierno Israelí (no diré "de los judíos" porque supongo que habrá muchos que no están de acuerdo con ese comportamiento), por la desidia y complacencia del gobierno americano, Unión Europea y demás gobiernos y organismos internacionales.
Con este camino sólo se siembra más odio y se producen más muertes, se deslegitima cualquier postura "antiterrorista", y sobre todo, se derrumba desde los cimientos cualquier justificación del "sufrimiento del pueblo judío", "derecho a defenderse por los maltratos sufridos a lo largo de la Historia" y demás milongas sionistas que cada día se parecen más al horror que un día sufrieron. Espero sinceramente que algún día haya justicia para el Pueblo Palestino, y sobre todo que esta justicia caiga de forma implacable sobre los genocidas sionistas.
Como dice un judío (de un comando que mata palestinos) en la película Munich: " Se supone que somos justos, es algo maravilloso. Pero lo estamos perdiendo. Y si pierdo eso, pierdo todo. Es mi esencia". Aplíquenlo, por favor.
miércoles, 23 de enero de 2008
jueves, 17 de enero de 2008
Carta a un defenestrado
Amigo defenestrado,
Te digo amigo aunque no lo has sido nunca, ni creo que lo vayas a ser. Tampoco te digo querido porque no sé cuál de los dos términos está más defenestrado (como tú), si "amigo", o "querido". El término "defenestrado" quizá sea también una exageración, pues no te quedas en la calle, y se podría decir que estás en una "plaza de primera", si no fuese porque odio los toros.
Te escribo porque he visto, oído y leído lo que te ha ocurrido con las gentes de tu partido alado. A mi nunca me engañaste, sé que en el fondo eres como ellos, pero siempre tuviste más inteligencia que ellos y has sabido mostrarte como persona cabal, moderada y "de centro". Tú, todo un triunfador allá donde se presenta, con tus mayorías absolutas, un fundador de tu partido "que llevó los estatutos en mano al Ministerio", como te gusta decir, y que siempre te has postulado (y no lo has ocultado) como futuro presidente del gobierno y de tu partido.
Y resulta que te humillan. Tus compañeros, gente que se supone confiaba en tí, aunque nunca les gustase la imagen que proyectabas y tus formas. Y lo hacen a conciencia, delante de tu máximo rival político (quién te lo iba a decir, dentro de tu propio partido). En ese momento os quitásteis vuestras caretas, y vuestras ansias de poder se mostraron en todo su esplendor. Me gustaría saber qué estaba pasando por la cabeza de "tu" Presidente, viendo esa lucha de poder por las migajas de su sucesión, viendo como todavía estaba vivo pero los buitres ya se peleaban por sus restos. Amén de sentirse más que nunca una marioneta, un muñeco cualquiera de ventríluoco en manos del amo, el cual no se ha pronunciado al respecto, aunque no hace falta, pues ya sabemos su parecer sobre este tema.
Sólo quería decirte que, al contrario de sentir tristeza, como mucha gente (que además no te vota), siento alegría (Como el talibán de Radio Bonete, mal que me pese). Alegría de que sea así, de que corten la cabeza visible del supuesto "centrismo" y se muestren como lo que son, la extrema derecha. También me alegro de que hayáis mostrado al país esas maneras del "poder al precio que sea", pero sobre todo de que por ello vayáis a perder ese voto indeciso. Y aunque no eres mi amigo ni me gustas, me alegro por tí ( supongo que será por ese toque simpático que intentas mostrar siempre en Caiga quien Caiga), porque la mierda que se va a comer tu partido en las elecciones no te va a salpicar a ti, si no a la famosa Banda de los Cuatro y sus Dos Supernenas castizas.
En cuanto a Madrid, te pediría que no haya ni faraones ni fruteras de manzanas y peras (mejor revueltas que juntas) con consorte melenudo, aunque ya sé que es mucho pedir. Quizá te sea más factible formar tu propio partido.
Sin afecto,
Hastiado
Te digo amigo aunque no lo has sido nunca, ni creo que lo vayas a ser. Tampoco te digo querido porque no sé cuál de los dos términos está más defenestrado (como tú), si "amigo", o "querido". El término "defenestrado" quizá sea también una exageración, pues no te quedas en la calle, y se podría decir que estás en una "plaza de primera", si no fuese porque odio los toros.
Te escribo porque he visto, oído y leído lo que te ha ocurrido con las gentes de tu partido alado. A mi nunca me engañaste, sé que en el fondo eres como ellos, pero siempre tuviste más inteligencia que ellos y has sabido mostrarte como persona cabal, moderada y "de centro". Tú, todo un triunfador allá donde se presenta, con tus mayorías absolutas, un fundador de tu partido "que llevó los estatutos en mano al Ministerio", como te gusta decir, y que siempre te has postulado (y no lo has ocultado) como futuro presidente del gobierno y de tu partido.
Y resulta que te humillan. Tus compañeros, gente que se supone confiaba en tí, aunque nunca les gustase la imagen que proyectabas y tus formas. Y lo hacen a conciencia, delante de tu máximo rival político (quién te lo iba a decir, dentro de tu propio partido). En ese momento os quitásteis vuestras caretas, y vuestras ansias de poder se mostraron en todo su esplendor. Me gustaría saber qué estaba pasando por la cabeza de "tu" Presidente, viendo esa lucha de poder por las migajas de su sucesión, viendo como todavía estaba vivo pero los buitres ya se peleaban por sus restos. Amén de sentirse más que nunca una marioneta, un muñeco cualquiera de ventríluoco en manos del amo, el cual no se ha pronunciado al respecto, aunque no hace falta, pues ya sabemos su parecer sobre este tema.
Sólo quería decirte que, al contrario de sentir tristeza, como mucha gente (que además no te vota), siento alegría (Como el talibán de Radio Bonete, mal que me pese). Alegría de que sea así, de que corten la cabeza visible del supuesto "centrismo" y se muestren como lo que son, la extrema derecha. También me alegro de que hayáis mostrado al país esas maneras del "poder al precio que sea", pero sobre todo de que por ello vayáis a perder ese voto indeciso. Y aunque no eres mi amigo ni me gustas, me alegro por tí ( supongo que será por ese toque simpático que intentas mostrar siempre en Caiga quien Caiga), porque la mierda que se va a comer tu partido en las elecciones no te va a salpicar a ti, si no a la famosa Banda de los Cuatro y sus Dos Supernenas castizas.
En cuanto a Madrid, te pediría que no haya ni faraones ni fruteras de manzanas y peras (mejor revueltas que juntas) con consorte melenudo, aunque ya sé que es mucho pedir. Quizá te sea más factible formar tu propio partido.
Sin afecto,
Hastiado
miércoles, 9 de enero de 2008
Los obispos y las matemáticas
El otro día leí una entrada en el blog de Manolo Saco (http://www.manolosaco.com/650/los-derechos-divinos-contra-los-derechos-humanos/) respecto a un artículo, que había escrito el obispo Martínez Camino en El Mundo, sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía, a modo de "parábola".
Es curioso ver cómo la Iglesia se arroga una serie de derechos sobre nuestra educación, nuestra moral, nuestro dinero, y en definitiva, sobre nuestro devenir político. Además, se dicen garantes de la libertad de expresión, entendida ésta como poder decir lo que quiera sin tener en cuenta el respeto al otro. Oímos declaraciones del tipo "van a acabar con la democracia", "quieren destruir la familia", "quieren educar en los valores de su ideología" y demás perlas. Y toda opinión que no sea similar a éstas se considera un ataque radical a la iglesia, anticlericalismo radical, laicismo radical...todo muy radical, lo que suele ser patrimonio de los fanatismos (y generalmente religiosos), y al que dicen combatir.
No discuto que tengan el derecho a opinar sobre lo que les plazca, y a manifestarse tanto de palabra como de acción sobre lo que quieran (aunque echo de menos su presencia en manifestaciones en contra de los malos tratos, guerras, corrupción, pedofília...), pero igualmente los demás podemos opinar y manifestarnos sobre la Iglesia y sus doctrinas, sin ser por ello unos radicales, ya que, al contrario que ellos, utilizamos la libertad de expresión con respeto. Y por supuesto, que no cuenten mentiras, que ya no somos los borregos que han estado pastoreando durante 2.000 años.
Como también me gustan las parábolas, le dedico 2 al sr. Martínez Camino:
Una niña de seis años viene del colegio contándole a su madre que hoy en clase les han enseñado a cantar el Cara al Sol, que su patria es una, grande y libre, y que el buen Dios se preocupa mucho por nuestra nación, y por eso nos ha enviado a Franco. La madre, horrorizada, trata de explicarle un poco las cosas ('Franco ordenó matar a tu abuelito','Papá no te puede comprar la muñeca porque no tiene acceso a un trabajo digno, porque mataron al abuelito'). Al día siguiente vuelve del colegio llorando y tachando a su madre de mentirosa y mala, porque la profesora le ha explicado de nuevo que el Caudillo es un enviado de Dios, que el abuelito y papá son unos demonios, y su mamá es una roja. Y además sus compañeros la llaman roja y judía. ¿Podrá esta madre defender legalmente la dignidad de su hija y su familia, así como la libertad de ideología política, y exigir a la maestra que deje de insertar en la cabecita de su hija los términos de 'roja' y 'demonios'? No podrá, porque los promotores de la actual eduación y régimen político dictatorial le han arrebatado ese derecho, además de muchísimos otros.
Un niño de 13 años llega un día a casa y le dice a sus padres que no quiere volver a la parroquia, que va a ir al infierno y se quiere morir. Los padres le preguntan por qué dice esas cosas, con lo buen chico que es, y por qué no quiere volver a la parroquia con D.xxxx, que es un sacerdote muy cariñoso y cercano a la juventud. El chico les explica que precisamente porque ha sido muy cariñoso con él, no quiere volver, porque no aguanta más. Porque lleva varios años tocándole y obligándole a hacer lo mismo con él, y porque le ha dicho que es una cosa buena, que así ve a Dios, y que no lo puede decir a sus padres, porque no lo entenderían, y que si lo hace, irá al infierno.
Estas parábolas tienen la base real que se les quiera dar, pero hablan a las claras de lo que tiene la Iglesia, lo que se niega a combatir, y sobre todo, de lo que además pontifican sin ninguna vergüenza (véase el caso del obispo de Tenerife), o intentan adoctrinar a los demás, hablando de educación manipulada y fin de la democracia.
La Iglesia no sabe qué es la democracia, ellos que han apoyado a sanguinarios dictadores, tiranos genocidas y demás ralea a lo largo de su historia, que son la institución menos democrática del mundo, ahora vienen a dar lecciones, cuando hasta hace no mucho sacaban bajo palio a Franco, daban la comunión a Pinochet, o más recientemente repudian a la Teología de la Liberación, que lucha en Latinoamérica por los derechos de los más desfavorecidos.
En definitiva, en España se sienten atacados por leyes que dan derechos a quienes no los tenían, que igualan en derechos a una parte de la población y que no excluyen, leyes que, en resumen, suman. Es la propia Iglesia la que resta con su postura intransigente y radical, y a la que no le duelen prendas en atacar a los que no piensan así. Por favor, sres. obispos, un poco de matemáticas, sumen más y resten menos.
Es curioso ver cómo la Iglesia se arroga una serie de derechos sobre nuestra educación, nuestra moral, nuestro dinero, y en definitiva, sobre nuestro devenir político. Además, se dicen garantes de la libertad de expresión, entendida ésta como poder decir lo que quiera sin tener en cuenta el respeto al otro. Oímos declaraciones del tipo "van a acabar con la democracia", "quieren destruir la familia", "quieren educar en los valores de su ideología" y demás perlas. Y toda opinión que no sea similar a éstas se considera un ataque radical a la iglesia, anticlericalismo radical, laicismo radical...todo muy radical, lo que suele ser patrimonio de los fanatismos (y generalmente religiosos), y al que dicen combatir.
No discuto que tengan el derecho a opinar sobre lo que les plazca, y a manifestarse tanto de palabra como de acción sobre lo que quieran (aunque echo de menos su presencia en manifestaciones en contra de los malos tratos, guerras, corrupción, pedofília...), pero igualmente los demás podemos opinar y manifestarnos sobre la Iglesia y sus doctrinas, sin ser por ello unos radicales, ya que, al contrario que ellos, utilizamos la libertad de expresión con respeto. Y por supuesto, que no cuenten mentiras, que ya no somos los borregos que han estado pastoreando durante 2.000 años.
Como también me gustan las parábolas, le dedico 2 al sr. Martínez Camino:
Una niña de seis años viene del colegio contándole a su madre que hoy en clase les han enseñado a cantar el Cara al Sol, que su patria es una, grande y libre, y que el buen Dios se preocupa mucho por nuestra nación, y por eso nos ha enviado a Franco. La madre, horrorizada, trata de explicarle un poco las cosas ('Franco ordenó matar a tu abuelito','Papá no te puede comprar la muñeca porque no tiene acceso a un trabajo digno, porque mataron al abuelito'). Al día siguiente vuelve del colegio llorando y tachando a su madre de mentirosa y mala, porque la profesora le ha explicado de nuevo que el Caudillo es un enviado de Dios, que el abuelito y papá son unos demonios, y su mamá es una roja. Y además sus compañeros la llaman roja y judía. ¿Podrá esta madre defender legalmente la dignidad de su hija y su familia, así como la libertad de ideología política, y exigir a la maestra que deje de insertar en la cabecita de su hija los términos de 'roja' y 'demonios'? No podrá, porque los promotores de la actual eduación y régimen político dictatorial le han arrebatado ese derecho, además de muchísimos otros.
Un niño de 13 años llega un día a casa y le dice a sus padres que no quiere volver a la parroquia, que va a ir al infierno y se quiere morir. Los padres le preguntan por qué dice esas cosas, con lo buen chico que es, y por qué no quiere volver a la parroquia con D.xxxx, que es un sacerdote muy cariñoso y cercano a la juventud. El chico les explica que precisamente porque ha sido muy cariñoso con él, no quiere volver, porque no aguanta más. Porque lleva varios años tocándole y obligándole a hacer lo mismo con él, y porque le ha dicho que es una cosa buena, que así ve a Dios, y que no lo puede decir a sus padres, porque no lo entenderían, y que si lo hace, irá al infierno.
Estas parábolas tienen la base real que se les quiera dar, pero hablan a las claras de lo que tiene la Iglesia, lo que se niega a combatir, y sobre todo, de lo que además pontifican sin ninguna vergüenza (véase el caso del obispo de Tenerife), o intentan adoctrinar a los demás, hablando de educación manipulada y fin de la democracia.
La Iglesia no sabe qué es la democracia, ellos que han apoyado a sanguinarios dictadores, tiranos genocidas y demás ralea a lo largo de su historia, que son la institución menos democrática del mundo, ahora vienen a dar lecciones, cuando hasta hace no mucho sacaban bajo palio a Franco, daban la comunión a Pinochet, o más recientemente repudian a la Teología de la Liberación, que lucha en Latinoamérica por los derechos de los más desfavorecidos.
En definitiva, en España se sienten atacados por leyes que dan derechos a quienes no los tenían, que igualan en derechos a una parte de la población y que no excluyen, leyes que, en resumen, suman. Es la propia Iglesia la que resta con su postura intransigente y radical, y a la que no le duelen prendas en atacar a los que no piensan así. Por favor, sres. obispos, un poco de matemáticas, sumen más y resten menos.
viernes, 4 de enero de 2008
Lo que hay que aguantar
Lo que hay que aguantar en este mundo. Corruptos, hipócritas, canallas, asesinos, manipuladores, contaminadores...nada bueno y todos enemigos de este mundo y la gente que lo puebla.
Lo malo es que esta hediondez se extiende cada vez más al pueblo llano, cada vez es más fácil dominarnos, hacernos pasar por el aro, desinformarnos y automatizarnos. Grandes corporaciones, grupos mediáticos, millonarios sin escrúpulos, confesiones religiosas, políticos incapaces y demás ganado de similar pelaje dominan estas "habilidades" de forma cada vez más eficiente.
Y como en este país no podíamos ser menos, tenemos una gran variedad de esta fauna que nos salpica todos los días en los medios, y lo que es peor, fuera de ellos y sin que lo sepamos. Y me llevan al hastío, a quitarles sus caretas y ver cómo son realmente.
Dedicado a ellos, a los de aquí y los de allí, sin ningún cariño
Lo malo es que esta hediondez se extiende cada vez más al pueblo llano, cada vez es más fácil dominarnos, hacernos pasar por el aro, desinformarnos y automatizarnos. Grandes corporaciones, grupos mediáticos, millonarios sin escrúpulos, confesiones religiosas, políticos incapaces y demás ganado de similar pelaje dominan estas "habilidades" de forma cada vez más eficiente.
Y como en este país no podíamos ser menos, tenemos una gran variedad de esta fauna que nos salpica todos los días en los medios, y lo que es peor, fuera de ellos y sin que lo sepamos. Y me llevan al hastío, a quitarles sus caretas y ver cómo son realmente.
Dedicado a ellos, a los de aquí y los de allí, sin ningún cariño
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